Pimientitos verdes.

Uno de los manjares del verano que recuerdo de siempre son los pimientos verdes.

Unos pimientitos verdes fritos con su poquito de sal por encima y una cerveza bien fría era un clásico de los domingos de verano cuando comíamos todos en casa de mi madre y los tomábamos mientras esperábamos el reposo de la paella. Recién cogidos de la huerta y fritos con mucho arte, que freír bien un pimiento no es nada fácil. Varias sartenes de pimientos que en mi familia siempre hemos sido muchos y de muy buen comer,  cada domingo los pimientos desaparecían antes de que la paella estuviese a punto.

Cuando en julio veníamos a Zahara pedíamos con frecuencia pimientos fritos recuerdo que estaban buenísimos los de Mari Luz del hostal la Palma o los de Manolo cuando el bar Manolo estaba en la calle Maria Luisa. Entonces el picoteo en Zahara era más sencillo, una de calamares, una de pimientos y unas cañas. 

Buscando volver a lo mas sencillo y natural en la Venta A los Cuatro Vientos nos hemos interesado por conseguir pimientos para freír. Hemos tenido la suerte de encontrar  unos pimientos de la variedad cuerno de cabra, que también les llaman pajaritos de la huerta y que están verdaderamente exquisitos. Son muy finos, su pies es casi inapreciable,  se fríen rápidamente y de forma uniforme.

 

 

 

 

 

 

 

 

Son pimientos de huertas cercanas que nos los proporciona Eva en la Semilla de Zahara o los vamos a recoger a la huerta del Putón.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los pimientos muy bien fritos tienen un sabor dulce que ni pica ni amarga y van muy bien como guarnición para nuestras carnes a la brasa o como acompañamiento a los huevos fritos, deliciosos unos huevos fritos de campo con pimientos fritos y patatas fritas. Los servimos también como ración al centro  para compartir.

Si te animas a una tapa de pajaritos de la huerta con una cerveza bien fría o con una copa de vino seguro que repites.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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